Después de un día en silencio, callado si puede decirse. Subí al trasporte callado preguntándome por que, pero una voz me dijo: habrá días que permanezca callado en silencio total pero no significa nada solo el silencio es bello.
Permanecí en silencio.
Mire a la venta pero en verdad no veía nada, los sentidos iban desapareciendo y no me importaba.
Baje en silencio por la puerta de atrás, camine como 5 minutos para llegar a mi casa, la encontré oscura, no había nadie.
Decidí brincar la barda para entrar al patio por que el frió era insoportable, espere sentado junto a la puerta, hasta que una luz me sorprendió entre la espesa oscuridad y una voz delgada me dijo: la entrada esta prohibida hasta que termines todos tus deberes.
El frió aparte de nublar mis ideas hacia más complejo el trabajo que tenia que desarrollar.
Sacaba cubetas de agua, me sorprendió que el agua siguiera en estado liquido por el frío que hacia.
Una vez finalizado todos mis deberes me senté en un banquito cerca del patio me gustaba por la pequeña luz no le daba. Mire las estrellas, seguía pensando que mis pies estaban congelados y tenia mojada toda mi ropa.
Cuando derepente una de las estrellas me dice que tienes, yo le dije que no tenia nada. Se quedo callada hasta que otra pregunto lo mismo.
Yo les decía que nada.
Las estrellas empezaron a preguntar otras cosas, hablamos de amor, de odio, de tristeza de la temida soledad y de otros tantos males que matan al hombre.
Ellas y yo concluimos que yo no llegaría a viejo, y que mi muerte estaba cerca, pero les sorprendió que no estuviera triste al contrario la esperaba con devoción como algo inevitable y gratitud.
Aparte esa noche yo no tenia ganas de vivir.
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