Éxodo
Ha de ser horrible ser un hombre de un año de edad, cuando nos enfrentamos a terrible partida de nuestro amor, de nuestro único amor. Si bien nadie nos informó que nuestro amor tiene que decir adiós, tampoco nadie tuvo la delicadeza de mencionarnos mediante señas, sonidos, movimientos, que nuestro regresara.
Por eso la razón de nuestro llanto, de nuestro triste sufrimiento.
Nos enfrentamos a repetidas separaciones ya sea cuando nuestro amor es suficientemente bueno o insuficientemente bueno, para tal caso, la partida nos destroza.
¿Por qué? No nacemos con el lenguaje, si el lenguaje cura, la palabra alivia, el otro conforta.
¿Por qué?
Cuando el tiempo y el lenguaje nos hayan conquistado, tengamos la sonrisa determinada por nuestros sueños y no por nuestros reflejos.
Comenzaremos el éxodo.
Partiremos a tantos lugares, veremos tantas noches plagadas de estrellas, una luna con sabor a mujer, una luna con sabor a ti, en dosis precisas y controladas.
Conoceremos el amor.
Viviremos de amor.
Y inevitablemente moriremos de amor.
Cuando nos llegue ese momento miraremos hacia atrás, veremos la cara de un hombre de un año de edad, destrozado por el amor.
Que nos sentiremos identificados, utilizaremos de manera emergente la palabra, la cura del lenguaje y la escucha del otro.
Nos refugiaremos en los antepasados, Borges por ejemplo, para que me de paz, lo traigo como amuleto en la mochila, y lo guardo debajo de la almohada para no sufrir mientras sueño.
Escribiremos letras infinitas, mi vida mía me lo comento: Ese no eres tú, suenas tan hipócrita y tenía razón, pero ahora el dolor de perderla, me aterroriza, pensé que había evolucionado, pero solo fingí ser algo que nunca quise ser, pobre del texto aquel, se ha de sentir horrible saber que tu creador siente vergüenza por el texto y más por él.
Cuando la soledad emigre a nosotros, no bastaran los sueños, la escucha, el silencio.
Estaremos enfermos de amor y uno de sus peores males es el recuerdo…
En ese momento me di cuenta, que los hombres de un año de edad, no tienen recuerdo, por lo tanto sufrirán más que uno. Pero cuando llegue el instante donde se junta el amor, serán las personas más felices del mundo.
En nuestro caso, solo tendremos el recuerdo y su reelaboración.
“Como la reelaboración de disculpa”