jueves, 3 de marzo de 2011

Implantando una idea (inception)

Implantando una idea (inception)


Había tenido sesión terapéutica donde por desgracia me toco ser el terapeuta, Salí del edificio rumbo al transporte público, sabía de antemano que no había hecho una buena sesión que estaba distraído, que no encontraba una buena hipótesis.
A lo lejos se acercaba el transporte lo distinguí por el numero en la parte superior, ya estaba sentado no supe como llegue allí pero ya estaba sentado, fije mi mirada a mi reproductor de música y recuerdo que puse una canción llamada martes del disco de “ciencia de los inútiles” Trio de Omar Rodríguez.
Cuando volví a ver hacia el frente estabas tú, lo reconocí por tu pelo esos colores no los da un tinte si no un cuidado. Cerré los ojos para ver si desaparecías y justo al cerrar los ojos me llego tu olor, ese olor que no he de olvidar ni en mis sueños y cuando me llene de fuerzas decidí despertar.
Ya era totalmente diferente, era de noche, había mucha gente en el transporte, había muchas personas que nunca supe cuando subieron y descubrí a esa pareja que se besaban apasionadamente al otro lado del pasillo, conocía a la mujer, me era tan conocida pero al hombre no, y no sé por qué motivo el hecho que se besaran me causaba una gran tranquilidad.
A pesar de tener puesto los audífonos y ver mi reproductor, saber que estaba prendido y no escuchar nada del el, solo una señora que cantaba una canción de los años dorados del cine mexicano, que me es imposible recordar la melodía y la letra pero sabía exactamente que era mexicana.
Te volví a ver, te acomodabas tu pelo con un moño de color verde andaluz, no supe que pensar, pero sabía que eras tú, cuando girabas la mirada yo cerraba los ojos, porque no sabría qué hacer, si supiera que eras tú, y aun me causaba más angustia saber que no eras tú. Valla dilema
Pero siempre que cerraba los ojos, tu olor a vida penetraba mi ser, ahí no existía ninguna duda eras tú.
Por lo tanto descubrí que todo me lleva a ti.
Así que decidí despertar…
Pero no sé cómo llegue aquí, ni quien ha escrito esto…

No hay comentarios: