Me dueles muy temprano por la mañana, al medio día, por la tarde y las noches infinitas.
¿Quién ha de vivir con tu nombre en los labios todo el día?
¿Quién ha de tener la necesidad de que exista un dios, para pedirle por ti?
¿Quién más? que un enamorado. Un enamorado de ti.
Ya no me dueles en el recuerdo, en el día a día.
Ya no te encuentras en mi cabeza, dando vueltas, que si vas, que si regresas...
Ahora me dueles en el corazón
Y no el imaginario sino el real.
Ayer fui con el cardiólogo, me hizo estudios y análisis sin fin.
Afirmo: Usted está enfermo del corazón.
Presentaba los síntomas: dolor de cabeza, dolor en el pecho, pérdida de condición física, adormecimiento de extremidades e insomnio.
Por lo tanto, ya no podré perseguirte por las calles.
Ir a tu casa de día o de noche.
Y no soy poeta, porque si lo fuera, utilizaría mi pluma, mis escritos, instructivos para sacarme el corazón.
Depositarlo donde no lo viera.
Lo remplazaría con poemas de amor, besos y recuerdos tuyos.
Pero soy persona no poeta.
Y como persona tomo medicamentos 2 veces al día, una pastilla azul y otra verde.
Voy a rehabilitación.
Y posiblemente necesite una operación.
Al final soy una persona que decidió ser enamorado.
Ese es mi estatus
Esa mi condición
Y realmente eso mi orgullo.
No hay comentarios:
Publicar un comentario