Ropero
Desde muy niño mis
ancestros me enseñaron a temerle a la vida...
Crearon en mí una especie de miedo,
tan aterrador que me impedía salir, convivir con los demás niños de mi edad,
llenarme de juegos, de comida tirada en recreos que hoy en día parecen eternos.
Mis ancestros me cuentan que muy
chico me dispuse a dormir en noches de lluvia y de tormenta en el ropero. Yo no
lo recuerdo, no tengo ni un solo pedacito de film que me haga recordar mi noche
en el ropero.
Pero a partir de ese momento todo
cambio, todo se bifurco, tanto que ya le tengo miedo mirar debajo de cama,
mirar debajo de las mesas por la noche y especialmente dejar abiertas las
puertas de mi ropero.
He hecho una extensa investigación
y he determinado que las puertas de mi ropero y debajo de mi cama se esconden, monstruos,
terribles demonios y la muerte.
Por lo que hago lo que este en
mis manos para evitarlo, tapo las entradas debajo de mi cama, cierro las
puertas de mi ropero hasta he puesto mi lámpara debajo de mi cama para que no
hay instante donde puedan aparecer los monstruos.
Hoy ya no…
He dejado las puertas abiertas,
que mis manos rocen el piso para que cualquier monstruo, demonio y la muerte
misma venga por mi…
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