11 de septiembre del 2011
Para: G
Las noches son cada vez más parecidas con el día, a
pesar de la humedad en la que me encuentro.
Disculpa la tardanza pero aquí en Cartagena, es
difícil encontrar donde llevar el correo para escribirte, espero que no te
hayas olvidado de mi, te acuerdas cuando te mencione, que cuando estaba en
México, tuve una batalla con el
mismísimo santo, espero que la recuerdes, también te mencione que iba ir a
Sudamérica.
Ya llevo tiempo en Colombia, estoy con unos luchadores
haciendo una gira por todas las provincias, todos los pueblos, estoy dando el
alma para que mi público tenga un buen sabor de boca de lo que es la lucha
mexicana.
Espero que este muy bien, ojala pudiera contarle más aventuras desde Cartagena, Colombia.
Espero ser oportuno, preciso y contarle las luchas que
más recuerdo, estuve cerca de Cartagena en un pueblito donde esa noche llovió
con tal intensidad que muchos árboles se cayeron, la lluvia nunca deja de caer, el suelo huele
muy bien, a vida, ahh eso huele.
Las paredes se empiezan a llenar de salitre y todo
crece con tal intensidad que parece que pasan más días de los debidos.
Me encuentro en una casa de hospedaje, donde se puede
ver la noche, la luna que parece música, eso, música orquestada de manera
perfecta, te extrañara que empiece con los detalles del clima y de Cartagena
que de mis victorias y sobretodo mis derrotas.
En la casa de hospedaje, estoy solo en el cuarto, en
esa casa existen pocos huéspedes, mis compañeros luchadores se fueron a un
lugar más céntrico.
La dueña de la casa se llama thelma, ella sabe
preparar unos pámpanos muy buenos y te explicare como se prepara.
Necesitas:
4 plátanos verdes
1 pollo desmenuzado
2 papas
4 zanahorias
1 lechuga
1 ramito de cilantro
Sal y pimienta
Lo primero que debes de hacer es cortar los plátanos
en rodajas y meterlos en aceite hirviendo, una vez hecho eso, en papel los
aplastas y los vuelves a freír.
Después
desmenuzas el pollo y lo pones en un plato en el cual le cortas el cilantro, lechuga, zanahorias y si consideras oportuno más verduras para
combinar con el pollo, aceite de oliva, sal y pimienta.
Pones los plátanos aplastados en un plato y arriba de
ellos toda la ensalada, en un lado el puré de papa, sazonado con sal y
pimienta, está muy rico.
Pero te contare de esa tarde, esa tarde me toco pelear
con el fuego García, era el más poderoso
de toda la región de Colombia.
Tenía mucho miedo de ser derrotado, comenzó la pelea
con el sonido de las victorias el sonido que paralizaba todo mi ser, comenzó
con una ferocidad tal cual, que no pude
contrarrestarlo. Me gano la primera caída con su temible llave. Pero una vez
que me la aplico ya sabía cómo era y en la segunda caída trate de descifrarla.
Lo logre, y había ganado la segunda caída, con mi
salto inter-dimensional, también es cierto que nunca fui bueno con los nombres
de mis habilidades así que le ponía lo que se me ocurría muchas de las veces
sin mucho éxito.
En la tercera caída ya nos habíamos conocido,
éramos enemigos de la derrota, el
público emocionado, estábamos vivos, nos gustaba lo que hacíamos y harías
cualquier cosa por lograr la maravillosa victoria.
Gane… era el rey del cuadrilátero en una comunidad
afueras de Cartagena con un público que no superaba las 30 personas. Pero en
ese instante fui el rey.
Me hubiera gustado que me viera, era el mejor, era lo
que siempre soñé.
Pero ahora ¿cuénteme de usted como le ha ido?, ¿que ha
hecho? Necesito saber de usted para
saber que estoy vivo…
Al menos en sus sueños…
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