viernes, 10 de diciembre de 2010

Tiempo

El factor tiempo siempre ha sido fundamental, en la historia, se nos mete como sentimiento, nos penetra y asfixia, pero es benévolo, manejable para términos de utilidad.
En invierno cuando mis obligaciones me han abandonado, cuando mis deberes han partido y solo queda mi sombra y yo. ¿Qué haremos para combatir el tiempo?, las personas no tienen el problema del tiempo, lo disfrutan, lo viven.
Pero nosotros, lo combatimos, lo llenamos de actividades para no pensar, no imaginar.
Cuando nuestra agenda está llena, la observamos, pensamos y solo nos decimos estamos a punto de ganar la batalla al tiempo, nos llenamos de alegría.
Pero en invierno, no.
Nos postramos en la cama, hasta el amanecer, por el único punto, de poder dormir en el día, llenamos nuestra agenda de recuerdos, intentamos utilizar la música, ya sea al escucharla, o modificándola al tocarla, inventamos cositas.
Este inverno tenemos planeado algo para combatir al tiempo, hemos decidido, soñar, para conocer mundos infinitos, o ver mundos con el caleidoscopio, ver el cielo hasta perdernos, usar la bicicleta y ver los atardeceres en lugares distantes.
Posiblemente esto sea inútil, cuando uno se ha enamorado, no queda más que medir el tiempo, en dos.
Cuando estas con ella y cuando no lo estás.
Ahora entienden a los que necesitamos estar llenos de actividades. Para no pensar no imaginar.

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